Respirar con árboles
Caminando entre árboles y respirando con ellos
- exploramos el patrón de movimiento habitual
- vemos cómo es moverse con más apoyo, libertad de movimiento y capacidad de respuesta
- observamos la visión del mundo y de uno mismo desde ambas perspectivas, la del patrón habitual y la de un cuerpo apoyado por la gravedad
- constatamos las diferencias entre una y otra forma.
La duración del paseo es de unas 3 horas y tiene lugar en el bosque, un espacio más abierto en lugar de espacios cerrados dentro de edificios.
La naturaleza viva y el universo como un todo forman una perfecta red dinámica de partes interrelacionadas e intercaladas y de procesos rítmicos, entre ellos nosotros y los árboles. Somos puntos de correlación en esta red ininterrumpida e interconectada de sucesos, movimientos, relaciones y energías. Mientras caminamos por el bosque, exploramos los patrones y hábitos que rigen nuestros movimientos en la vida y nuestras formas de estar en el mundo. Descubrimos cómo utilizar la respiración para encontrar la mejor relación posible entre el cuerpo, el entorno y nuestro ser interior. Después será cuestión de ir aplicando los descubrimientos en la vida diaria y practicar y practicar.
Tomar conciencia de la relación entre las formas del cuerpo y el suelo cuando te mueves, nos permite ir más allá de nuestro patrón habitual de movimiento y descubrir nuevas formas de movernos con mayor apoyo, mayor libertad de movimiento y mayor capacidad de respuesta.
En una segunda y tercera sesión de paseo será posible explorar más a fondo el patrón de tensión habitual y el presente recordado de los sistemas de creencias que constituyen la tonalidad emocional de trasfondo de la vida.




